Archivo | septiembre, 2011

Frutas y verduras de primavera

21 Sep

Lo mejor es aprovechar siempre las frutas y verduras de la estación, por precio y sabor.
Verduras de primavera:
haba, rabanito, tomate, espárrago, alcaucil, espinaca, radicheta, puerro, remolacha, arveja, pepino, cebolla de verdeo, nabiza
Frutas de primavera:
ananá, cereza, damasco, frutilla, níspero, banana

Arroz con leche

15 Sep

Uno de los postres que más me hace acordar a mi infancia es el arroz con leche. En casa, en invierno, casi siempre había, papá era fanático como los chicos de esta delicia, y mamá cada vez que podía le daba el gusto preparándole un buen tazón para que el gordo se sacara las ganas. Esta es la receta familiar, simplona y rica a la vez.
Un postre rico y sano sobre todo para darle a los más chicos, sin químicos ni aditivos y con gusto a casero.
Con las proporciones hay que ir viendo lo que a cada uno le guste, más dulce (más azúcar) más espeso (menos líquido o más arroz), cada uno lo prepara a su gusto.
Algo importante, el arroz con leche siempre queda mejor con el arroz más barato, porque los arroces caros que no se pasan no tienen casi almidón y quedan duros. El arroz con leche tiene que ser cremoso.
A mí me gusta con canela, otros lo prefieren con dulce de leche.
Ingredientes:
1 litro de leche
80 gr de arroz (común, NO usar el que no se pasa)
60 o 70 gr de azúcar ( a mí muy dulce no me gusta)
1 pizca de sal
un pedacito de cascarita de limón (una vez cocido se la sacan)
1 ramita de canela
Preparación:

Poner la leche a hervir con la cascarita de limón y la ramita de canela.

Cuando hierve, apagar el fuego y  agregar el arroz.

Dejar reposar una media hora.

Encender el fuego y cocinar a fuego bajito, revolviendo constantemente para que no se pegotee en el fondo.

Cuando vuelve a hervir agregar el azúcar y seguir cocinando a fuego bajito hasta que el arroz esté cocido. Revolver siempre con cuchara de madera. El secreto es el fuego bajo y la paciencia.

Se puede servir frío o tibio, solo, espolvoreado con canela, o con una cucharada de dulce de leche (para los más golosos)

Fainá

9 Sep

La harina de garbanzos, también conocida como harina chana o besan, es el resultado de triturar hasta pulverizar finamente los garbanzos descascarillados. Actualmente es la India el mayor productor de esta legumbre originaria de Turquía, pero también se cultiva en Pakistán, Turquía, México, España, Italia y Portugal entre otros países.

En occidente se suele sustituir la harina común por harina de garbanzos en las dietas para celíacos, ya que no contiene gluten. La harina de garbanzos es un alimento muy nutritivo, cualquier elaboración con esta harina proporciona altas dosis de proteínas, hidratos de carbono, minerales, vitaminas y fibra, su aporte en calorías es similar al de la harina de trigo o de maíz.

La harina de garbanzos es muy utilizada en la cocina india, por ejemplo para hacer Pakoras, vegetales que se rebozan con harina de garbanzo y arroz y se fríen.

En Uruguay y Argentina es muy común la elaboración de Fainá, una especie de tortilla hecha con harina de garbanzo.La fainá tiene su origen en Génova, y su nombre en italiano es farinata y en dialecto genovés fainá. Fue gracias a los inmigrantes italianos que la fainá llegó a las pizzerías del Río de la Plata y nunca falta acompañando una porción de pizza.

Existen numerosas variantes de fainá, sola, con queso muzzarella, con condimentos, cebollita de verdeo, cada uno la prepara a su gusto. Se sabe que en el norte de África, en Marruecos, la colectividad sefardí también la come, y la llaman calentita. La calentita es el plato nacional de Gibraltar. En Francia también la comen y la llaman socca

Fainá 

(cantidades para una pizzera mediana)

Ingredientes:

1 taza de harina de garbanzos
2 tazas de agua tibia
3 cucharadas soperas de aceite de oliva
1 cebollita de verdeo picada y rehogada (esto es opcional)
Sal y pimienta a gusto

Preparación:

Encender el horno al máximo y colocar un molde para pizza a calentar dentro del horno.
En un bowl, mezclar con batidor la harina de garbanzos con el agua tibia y dejar reposar unos 3 minutos.
Ahora rociar la preparación con una cucharada de aceite de oliva y mezclar.
Agregar la cebollita de verdeo (si no le ponen obtienen la clásica fainá que se come en cualquier pizzería de Buenos Aires)
Sacar el molde del horno (cuidado que está muy caliente) untarlo, sin quemarse, con las dos cucharadas de aceite de oliva restantes.
Volcar la preparación de harina de garbanzos y colocar al horno, quince minutos, hasta que la fainá se haya cocinado y tome consistencia.

¿Qué son los alimentos orgánicos?

5 Sep

En los últimos tiempos hemos visto un “boom” de alimentos llamados orgánicos, lo que demuestra un cambio positivo de mentalidad en las personas que se inclinan por una alimentación más sana y también muestran la desconfianza que existe por la falta de controles en producción de los alimentos convencionales.
¿Qué son los alimentos orgánicos?
Se consideran “orgánicos” aquellos alimentos, en general vegetales y frutas que en ninguna etapa de su producción reciben fertilizantes, herbicidas o pesticidas químicos (relacionados con algunas enfermedades como cáncer y asma), así como tampoco en los suelos donde son cultivados. Esto quiere decir que son alimentos más limpios, seguros que son producidos sin dañar el planeta.
El gran beneficio de los alimentos orgánicos es que están absolutamente libres de residuos químicos. No están permitidos los aditivos y conservantes (salvo los naturales); plaguicidas ni fertilizantes; no tienen residuos de medicamentos veterinarios; ni hormonas; ni metales pesados (presentes en suelos y aguas).
De todas formas hay que entender que no es fácil producir alimentos totalmente libres de pesticidas debido a que estos químicos permanecen en el suelo por años, e incluso las napas pueden contaminarse de suelos próximos a los cultivos.
En pocos lugares del mundo se han determinado regulaciones específicas para el uso del término “orgánico”. En la mayoría de los países no hay leyes que regulen el uso de los alimentos orgánicos. Esta ausencia de leyes y reglamentaciones tampoco da al consumidor garantías de que el alimento que se vende como orgánico, realmente lo sea y también está expuesto a que comerciantes inescrupulosos vendan algo que realmente no lo es.
Hoy día no existe una regulación que establezca las características que deben tener los alimentos para ser considerados “100% orgánicos”. En el caso de la leche, para ser considerada orgánica, tiene que provenir de una vaca alimentada 100 % con granos que no hayan sido tratados genéticamente ni fertilizados sus suelos. Así como tampoco deben recibir antibióticos u hormonas dichos animales (se sabe que todas las medicaciones que recibe la vaca pasan a la leche que consumimos los humanos, generando un sinnúmero de enfermedades como alergias, resistencia a ciertos medicamentos y problemas digestivos).
El gobierno federal de EE.UU. está en vías de promulgar una ley que dividirá a los productos orgánicos en cuatro categorías:
“100 % orgánicos”: son aquellos productos sin ingredientes no orgánicos.
“Orgánicos”: para los productos con un 95 % de los ingredientes orgánicos.
“Hechos con productos orgánicos”: para los productos realizados entre un 50 y 95 % con ingredientes orgánicos.
“Productos con menos del 50 %”: de los ingredientes orgánicos, se deberá especificar si cada ingrediente es o no orgánico.
Con respecto a los alimentos convencionales, los alimentos orgánicos no han podido demostrar desde el punto de vista nutricional, tener ventajas sobre: sabor, seguridad o valor nutricional; desde el punto de vista económico su valor es mucho mayor, aproximadamente entre un 20 y un 100 % por lo que lamentablemente son productos extremadamente caros para personas con menos recursos económicos.
Desde el punto de vista legal, un producto orgánico es aquel que está certificado por una autoridad competente. En Argentina, la Cámara de Certificadoras nuclea a las empresas habilitadas por el Estado para tal fin. Y se define como orgánico un sistema de producción diferenciado cuyo resultado es un alimento libre de químicos y sustancias tóxicas reales o potenciales para la salud humana.
En la actualidad en nuestro país se producen todo tipo de alimentos bajo protocolos orgánicos: carnes, huevos, miel, aceitunas, azúcar, yerba mate, té, café, legumbres, frutas, hortalizas, vinos, aceites, lácteos, con toda la variante de derivados y formas de comercialización, es decir, toda la producción agropecuaria y su correspondiente agroindustria.
Ningún alimento debe causar enfermedad. Al producir un alimento orgánico se busca añadir calidad a la sanidad que ya es perfecta. Un alimento orgánico debe presentar características alimenticias óptimas, como son las características organolépticas (sabor, textura y olor) y a su vez que tengan trazabilidad, es decir, poder tener un seguimiento del alimento desde el origen hasta la góndola.
Para obtener la certificación de “Orgánico”, cada establecimiento debe seguir y respetar pautas específicas:
• Mantener la biodiversidad: Es decir no alterar el curso de los ríos, la calidad del agua, la composición de las capas de carbono de la tierra, respetar la flora y fauna y el equilibrio ecológico del lugar. La agricultura ecológica, es una garantía de obtención de agua potable en el futuro
• Libre de químicos sintéticos: Como ya dijimos antes, no están permitidos los pesticidas, herbicidas ni los transgénicos; las hormonas y antibióticos.
• Está prohibido el encierro y el maltrato animal.
• Se deben utilizar únicamente fertilizante orgánicos para los vegetales.

• La producción debe ser sustentable: Respetar el equilibrio ecológico y un sistema de producción socialmente justo con un mejor sistema de distribución de la riqueza. La agricultura orgánica respeta el equilibrio de la naturaleza contribuyendo a la preservación del ecosistema. El equilibrio entre la agricultura, la forestación y la rotación de los cultivos, permite preservar los espacios rurales para las futuras generaciones.

Vegetales orgánicos

Son cultivados en suelos equilibrados por fertilizantes naturales, los alimentos biológicos son de mejor calidad por su contenido en vitaminas, minerales, hidratos de carbono y proteínas. Además las plantas crecen sanas y se desarrollan de mejor forma, con su auténtico aroma, color y sabor, lo cual permite redescubrir el verdadero gusto de los alimentos.
En relación a la fertilidad del suelo se debe siempre buscar la conservación de la fertilidad del mismo e, inclusive, mejorar su condición para el futuro.
Entre las ventajas ecológicas que representan los cultivos ecológicos está la preservación de semillas para el futuro, impidiendo la desaparición de algunas variedades de gran valor nutritivo y cultural.
Interesante, ¿no?

Flan de coco

1 Sep

Ingredientes:

1 lata de leche condensada

(ahora usar la lata de leche condensada como medida)

una medida de leche

una botellita de leche de coco

3 yemas

1 huevo

azúcar para acaramelar el molde de flan grande o los moldecitos individuales

Preparación:
Mezclar todos los ingredientes sin batir mucho para que el huevo no haga espuma.
Colar la preparación para que cualquier grumo quede fuera de la preparación.
Colocar en el o los moldes acaramelados
Cocinar a baño María en horno medio (160ºC), unos 60 minutos.
Enfriar, llevar a la heladera, y desmoldar.
Se puede servir decorado con coco rallado.